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La voz de los cazadores es la savia de la caza social en España, por eso es importante que entre todos expresemos nuestras inquietudes sobre todo lo que nos afecta, de una forma respetuosa y sencilla.

La caza social debe recuperar el protagonismo que le quitaron durante las últimas décadas y que mejor forma de hacerlo que a través de la voz de los cazadores.

Este espacio es un punto de encuentro de todos los cazadores sociales de España, por eso la UNAC te invita a participar en él con tus aportaciones.

Puedes enviarnos artículos de opinión, formativos, etc… al correo unacaza@gmail.com

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Antonio Mota. Coordinador de UNITEGA. Galicia 2009

La Editorial de TROFEO del mes de Diciembre habla de la mala imagen que del mundo de la caza tiene la Sociedad Española, de lo difícil que resultará que cambiemos esta situación y de la falta de una proyecto de comunicación común de todas las entidades que representan a los cazadores. Poco más puedo añadir al análisis que de la situación en que estamos inmersos ha hecho José Ignacio Ñudi, salvo hablar de nosotros mismos, los cazadores, que también somos parte de la solución que él pide.
El que suscribe, que tiene la suerte de trabajar todos los días en el campo, está acostumbrado al contacto con todas las personas y colectivos que viven de él o simplemente lo disfrutan, y como cazador que soy, trato también todos los días de quitar una piedra más de ese alto y grueso muro que nos separa cada vez más de la sociedad. Es una labor lenta, poco gratificante y de resultados inciertos, pero si no la hacemos nosotros ¿quién la va a hacer? al margen de campañas o proyectos de comunicación que puedan ser lanzados por las entidades de la caza, es la mejor aportación que los cazadores podemos hacer.

El paso del tiempo y la experiencia, han hecho que pueda responder cada vez con mayor soltura y confianza a las respuestas que me hacen los “no cazadores”, desde los más recalcitrantes anticaza a los indiferentes, y que éstos se marchen del campo rondándoles por la cabeza otra idea de la caza diferente a la que tienen. Estoy seguro de que algunos quedaron convencidos, y otros no, pero al menos estos últimos tendrán más reparos a la hora de criticar gratuitamente la caza que los que habían tenido hasta ahora, y eso ya es un logro, o al menos así lo creo yo. Hasta aquí, todo ha sido muy bonito.... Pero la realidad, mejor dicho, nuestra realidad, a veces nos juega malas pasadas.


Hace unos días, al empezar mi jornada laboral con un grupo de trabajadores sentí dentro de mis entrañas parte del odio que los anticaza nos demuestran día a día, cuando atravesando con los todo terreno una ruta de senderismo, de camino al monte que estábamos podando, puede ver la imagen de una perdigonada sobre una de las señales que allí estaban colocadas para orientar a los viandantes.

Mis compañeros de trabajo, acostumbrados a recibir alguna que otra parrafada sobre los cazadores, la conservación y lo de no recoger crías de corzo que parezcan abandonadas..., me miraron en silencio y yo solo puede decir “lo siento”. Ninguna palabra más fue capaz de salir de mi boca en ese momento, y una hora después, volviendo sobre mis pasos, tiré de cámara y saqué una foto a aquel atropello contra nuestra imagen que nosotros mismos habíamos cometidos. Cuando enfocaba la cámara, me pareció sentir aún las risas y el regocijo del que disparó y de los que le acompañaban asintiendo con su actitud, y durante toda la mañana de ese día no pude centrar mi cabeza en otra cosa. A los cazadores nos falta, además de los que dice José Ignacio Ñudi, que desarrollemos una Conciencia Colectiva que impida que situaciones como ésta se sucedan, porque si no lo hacemos, de poco servirán las campañas o proyectos de comunicación.

Víctor Rafael Mascarell Mascarell. Presidente de ADECACOVA. Valencia. 2009


 En algunas ocasiones he tratado en diferentes foros y lugares el tema de las especies invasoras, alóctonas o exóticas, hablando de la Tórtola Turca, el Arruí, o el Cañar. Recuerdo el artículo que escribí hace algunos años “El cañaveral requiere un control riguroso por los expertos, y actuaciones en su expansión”, donde daba mis opiniones sobre los programas puestos en marcha en este sentido, y dejaba claro que hay especies que amenazan la biodiversidad de la flora y fauna en nuestro territorio y se deberían de tomar medidas de control al respecto.  La Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, a nivel nacional estableció en su artículo 61.1, que “Las Comunidades autónomas, en sus respectivos ámbitos territoriales, podrán establecer catálogos de Especies Exóticas Invasoras, determinando las prohibiciones y actuaciones suplementarias que se consideren necesarias para su erradicación.”
  El Gobierno Valenciano recientemente ha aprobado el Decreto 213/2009, de 20 de noviembre, que establece las medidas para el control de especies exóticas invasoras en la Comunitat Valenciana. Dicha norma pretende prevenir la introducción y proliferación de dichas especies, que las cataloga en sus Anexos I y II. Entre las declaradas especies invasoras y más conocidas cabe destacar el Cañar (La Caña -Arundo donax-) como especie vegetal, o la Tórtola turca (Streptopelia decaocto) y el Arruí (Ammotragus lervia) como especies animales. Según se establece en esta norma las asociaciones de cazadores y los titulares de cotos de caza quedan obligados a comunicar a la Conselleria competente en materia de medio ambiente la presencia de ejemplares de especies exóticas invasoras en los terrenos de cuya gestión sean responsables; dicha declaración conllevará, tras su comprobación, las actuaciones de control o erradicación de la especie detectada si se considera necesario.
   Hasta ahora la Tórtola Turca o el Arruí no estaban consideradas en la Comunidad Valenciana como especies invasoras; a partir de ahora sí, con lo cual los cazadores están obligados a colaborar en la aplicación de las medidas necesarias de control, según se establece en el artículo 36.3 de la Ley 13/2004, de 27 de diciembre, de Caza de la Comunidad Valenciana “En cuanto a presencia de especies de aves o mamíferos alóctonas o invasoras, con fin de evitar sus perjudiciales efectos sobre la fauna o flora autóctona, los titulares de los acotados de caza o adjudicatarios de zonas de caza controlada están obligados a colaborar en la aplicación de las medidas necesarias de control, establecidas por el órgano competente en materia de protección de fauna, o en materia de caza cuando los efectos perjudiciales se ocasionen sobre especies cinegéticas.”
   Independientemente de que yo comparta el objetivo y catálogo del Decreto 213/2009, que lo hago, o que piense que la inclusión de alguna especie puede ser no ajustado a derecho, por no consultar, oír y como viene siendo habitual, no hacer caso a lo que se les dice en materia de caza, considero fundamental que la Consellería competente en materia de caza les diga a los cazadores y a los titulares de los acotados qué tienen que hacer con la Tórtola Turca y el Arruí, y las herramientas que tienen que emplear para dicha colaboración y control.

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